¿Quién nos invoco?
Abrimos nuestros ojos debido a una especie de fisión solar como si fuera la explosión de un núcleo atómico.
Cómo un colisionador de hadrones, tratando de descifrar el código de la luz.
Freud tenía razón, el sexo mueve al mundo.
¿Y cual es el yugo con el que nos someten como sociedad?
La manipulación de la sexualidad.
La mezcla de deseo y represión, el bombardeo de imágenes provenientes de un inconsciente colectivo manipulado a favor de cierta raza.
La conquista a través de los estándares de belleza inalcanzables fotoshopeados eternamente.
Pero nos ocultan la verdad, nos alejan de ese poder creativo del universo que nos habita celularmente.
Partamos de que todo es energía.
La magia de la conectabilidad superluminal.
Nadie nos dice que al fusionar las energías en un orgasmo quedamos conectados, como si fuera una línea eléctrica.
Un cable por el que pierdes/ganas carga eléctrica. Voltaje sagrado.
Para los toltecas era muy importante salirse de este telar dimensional llamado realidad objetiva y para lograrlo necesitaban controlar la energía sexual.
Igual que los tibetanos y otras culturas conscientes.
Nos ocultan el poder curativo de programación interna que tiene la fusión sexual.
Nos lo venden barata mente como unos mercaderes.
Bajo la premisa de la "libertad sexual" se pierde energía vital, se gasta uno los fósforos de la salud.
Bajo la premisa católica de la represión y la culpa, esa energia se desvía y se corrompe.
Mas si supiéramos la verdad, sabríamos que la llave para adquirir estados de consciencia y vibración mas alta reside en el uso de la energía sexual.
Aceleración vibratoria de nuestras células cantando al universo.
Nos ocultan la verdad, porque nos haría libres y selectivos para conectarnos.
Sabríamos que es un acto de amor universal, de curación del alma, una escalera para subir a un nivel de vibración mas alto y mas rápido que la luz.
El paraíso perdido, la mentira de la manzana podrida que nos quieren hacer morder.

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